Cara sorpresa

Lo nunca visto en una habitación de hotel

El combate une a los soldados con un lazo que no se olvida… un baño y dos muñones tambien.

Esta nunca la he contado, o sí… no lo sé, como suelo contar muchas a mis nuev@s compañer@s… del hotel que estoy ahora…

Resulta que una tarde, tranquila… extrañamente tranquila… demasiado para el Macarena… la diosa Fortuna estaba haciendose un traje de flamenca con los hilos de mi suerte, mientras se descojonaba… porque mi suerte es para echarle la tarde.

Me mandan a una habitación… según recepción… que ha bajado una mujer mayor y que no sabe cómo funciona la televisión. Que fuera y le explicara…. que solo veían canales extranjeros. Voy y llamo a la puerta… no me abren… llamo otra vez… a la tercera entro… lo lógico es que estuviera allí, pero no está… como acabábamos de cambiar los televisores de todo el hotel, algunos todavía estaban con los canales sin ordenar ni configurar…. será eso seguramente, yo llevaba mi pen-drive para clonar los televisores… un minuto y listo… entro y enciendo la tele…. lo dicho, esta sin configurar… ya es el sexto o séptimo de la tarde… no sé que coño habrá hecho la personita encargada de programarlos… dos días liado con esto y todavía hay televisores sin actualizar…. según él, estan todos programados… mi teoria es que habrá programado los televisores de toda la barriada de la Macarena y parte de la ronda de Capuchinos, menos el hotel…

Me dedico a programar… escucho una voz…

—¡¡¡Carmeeeeen!!! ¡¡¡Caaaaaarmeeeeen!!!

Me quedo quieto… ¿eso que ha sido?… escucho otra vez…. viene del baño….

—¡¡¡Carmeeeeeeen!!! ¿Donde coño andaaaaaas? ¡¡¡ayudameeeeee cojoneeees!!! ¡¡¡eres la puta ostia!!!

Me acerco al baño… esto es delicado…. lo mismo el hombre se ha caído… necesita ayuda… me pego a la puerta sin abrirla…

—Disculpe caballero… ¿se encuentra bien? ¿Necesita ayuda?

El hombre:

—¿Y tú quien eres? ¿Mi mujer donde coño esta? Llama a mi mujer… se llama Carmen… ¡¡¡Carmeeeeeen!!! ¡¡¡que hay un tío metido en la habitación!!!

Yo:

—Caballero….. yo soy el técnico… su señora ha ido a recepción porque no entiende la tele… que no sabe cómo funciona… pero aquí no está…

El hombre:

—¡¡¡Mi mujer lo que no sabe es ladrar la muy jodía!!! ¡¡ mira que irse y dejarme en el baño!!

Yo pensé que lo mismo el hombre era minusválido… y la señora ni aparecía…

—Lo mismo su señora se ha entretenido… no esperaría que viniera tan rápido…

—¡¡¡Esa seguro que está de cháchara con la Paquita…. charla hasta con las moscas!!! ¡¡¡llama a la Paquita!!! Pégale una voz en el pasillo… que no me acuerdo qué habitación tiene….

Yo:

—Caballero, yo no puedo dar voces por los pasillos… me salgo fuera y espero… a no ser que necesite ayuda….

El hombre:

—¡¡¡No se vaya usted hombre!!! Sí…. necesito ayuda… es que esto es muy embarazoso…. que estoy… estoy… haciendo caca… mas bien ya he acabado… desde hace un rato… entre usted por favor…

Hay veces en la batalla en las que una retirada a tiempo es mejor a que pierdas la guerra… y yo, con ese imán que llevo metido en el culo, ya me veía perdiendo… abro la puerta… y allí está el señor… con la frente perlada de sudor…. lo envuelve un aroma a naturaleza indómita… el hombre me mira… con la mirada de las borregas…. pupilas dilatadas… sus ojos parecen dos bolas de billar negras… lo mata la vergüenza, la peste y el sudor….

—De verdad que lo siento hijo….

Levanta los dos brazos… ¡¡¡NO TIENE MANOS!!!…. ¡¡¡¡¡maaaaadre miaaaaa!!!…. tiene dos muñones… me quedo mudo… también porque con oler ya tengo suficiente para encima masticarlo…

—¿Me entiendes ahora? Es que no me puedo limpiar… subirme los pantalones…. ni tirar de la cisterna… ¡¡¡esta mujer es demasiado!!! ¡¡¡Por ahí andará a lo suyo!!!

Ya me veía tirando de papel, ganas y tripas…. no sé qué hacer…. por preguntar… temiendo la respuesta…

— ¿Cómo le ayudo? ¿Cómo lo hacemos…. le limpio…?

Lo de limpiar…. bueno… fué un decir… me salió del alma… me pegué cinco años cuidando de mi abuela de 96 años… había que ayudarla en algunas cosas… le devolví los años que ella me dedicó… mas bien a vigilarme… lo mismo me subía a los arboles como le metía lagartos o culebras en la casa, o gatitos, perritos… todo bicho viviente que cayera en mis manos😎

El hombre:

—No hombre, no… bueno no sé… no, mejor no…. ¿me ayudas a subirme los pantalones mejor? — enseñándome los muñones— en el armario están las manos… bueno, las dos prótesis que me pongo…. tráemelas…lo de limpiarme ya le tocará a la mala cabeza de mi mujer…

Voy al armario… allí estan… un par de manos… rígidas… al lado de los zapatos… ¿tendrá dentro de los zapatos unos pies ?… ¡¡sí!! Miré dentro de los zapatos…. ¿que pasa? Total, era lo que me quedaba por ver… cojo las dos manos… son como de un maniquí… ¿cómo se pone esto?

Se las doy al hombre…. me mira muy serio… con cara de “no tengo manos desgraciado, no puedo cogerlas”…

—Caballero… ¿esto cómo se pone? ¿Se mete como el capuchón de un boli? ¿Va amarrado? Yo no sé cómo va esto… que cojo la cinta americana y le engancho las manos encintándolas al brazo… ademas, si las manos no se mueven… ¿para qué las quiere?

El hombre se ríe…. yo lloro por dentro… ¿dónde estará la Carmen? ¿Y la Paquita?… ¡¡yo me cago en mi suerte!!

Se intenta levantar… le fallan las piernecillas… le digo que se apoye en mi…. me pone los muñones sobre los hombros… se levanta…. la naturaleza se muestra… la gravedad… todo colgando… yo medio agachado… intentando de que no se refregara por mi cara lo que colgaba… voy a por las dos manos de plastico… intento subirle los pantalones… yo no sé cómo lo hice pero los dedos de una de las manos se engancha con la trevilla del pantalón… el hombre pierde el equilibrio y…. me mete el muñón en toda la boca…. fué desagradable…. y salado… mucho… demasiado… le había chupado uno de los muñones…

—¡¡¡ay, ay, ay!!! Que me caigo…. ¡¡¡que se me han dormido las piernas!!!

Se pone nervioso… otra vez… con el muñón en la boca… era como si el “negro del WhatsApp” me estuviera presentando a su primo… el de en medio… dale un besito… en la frente… otra vez el muñón….

—¡¡Quédese quieto ya hombreee!! Que me esta metiendo el muñón en la boca….

El hombre se descojona… retira el muñón… sigue con las piernas dormidas… vuelve a tambalearse… ahora me mete el otro muñón el la boca…. claro… como Cervantes… “si me chupas el muñón derecho, chupa el izquierdo para que no se ponga celoso”… lo miro con mala cara….

—¡¡¡Ya lo que le falta es que yo le bese y usted me meta los muñones!!!

Más se rie… allí estamos los dos…. él con los pantalones medio subidos…. el culo sucio… yo sujetando el pantalón a la vez que llevo una prótesis en cada mano…. otra de las prótesis enganchada en el pantalón… la Carmen que no aparece…. la Paquita que estará con ella… tomándose un cubata… ¡¡digo yo!!!

—Mira hijo…. lo mejor es que me lleves a la cama… allí estaremos más cómodos….

Lo miro serio… este se ha tomado en serio lo del beso…

—No me mires así hombre… que es para que yo me siente…

Empieza la procesión… poquito a poco… pasito a pasito… el pantalón por los tobillos…. se me ha caido… va arrastrando por los tobillos y la mano ortopédica enganchada… arrastrando tambien… no puede dar pasos largos… parecemos La Macarena pasando por Campana… luciéndose….. poquito a poquito… la mano ortopédica también detrás… a mí me empieza a sonar en mi cabeza una banda de semana santa…. me empiezo a reír….

—¡¡!Como nos vean los de la Macarena, este año nos piden que la metamos nosotros en la iglesia!! ¡¡Vamonos con ella al cieloooo…!!! ¡¡¡A eeeeesta es!!!

Más se ríe….

— ¡¡¡Cállate hombreeee!!! Que así no puedo…

—A todo esto….. ¿usted como se llama? Ya que estamos intimando…

Y se ríe, y se ríe…

—Antonio…. me llamo Antonio…..— riéndose…

Se abre la puerta de la habitación…. allí están…
La Carmen…. la Paquita… nosotros… él medio desnudo… yo sujetándolo por la cintura… con una mano por el suelo…. la otra en mi mano…

La Carmen:

—Antonio… ¿qué haces?

La Paquita:

— ¡¡¡Papaaa!!! Vamos, vamos… se te deja solo yyyy…. — riéndose….

Antonio:

— ¡¡Aquí bailando un pasodoble!! No te jode…. ¡¡dónde coño andas!! ¡¡Mira que dejarme en el baño cagando y te vas por ahí de cachondeo!!!

Yo:

—Señora… por dios santo…. este hombre…. ¡¡que casi hay que amputarle las piernas porque se le estaban quedando dormidas!!

La Paquita:

— Eso es lo que le faltaba ya… las piernas tambien…. estáis los dos para una foto…..jjjjjjjjjjjj…. parece otra cosa….

La Carmen:

—¿Que estáis haciendo con las prótesis? ¿Te las has puesto para subirte los pantalones?

Yo:

—Nooo señora… es que se las traje yo pero como no sabía cómo ponerlas…. al final una se ha enganchado y está ahí en el suelo… un poco más y se las agarro con cinta americana…. vamos que me ha metido los muñones en la boca…. Al final Antonio de aquí sale algo bonito….

Al final todos riéndonos… el pobre hombre muerto de la vergüenza…. me quería invitar a cenar o a cervezas en el bar del hotel… nos unió la lucha… cuerpo a cuerpo… yo le dije que no podía beber en el bar del hotel… si me ve el director….

— Por eso no te preocupes… yo se lo cuento todo y verás cómo lo entiende — me dice muy convencido.

— ¡¡¡Nooooo!!! Déjalo Antonio…. que lo que hace falta es que se enteren todos… que voy a salir en la página web de Meliá.

Allí los dejé riéndose..

 

 

Gracias a Carlos Román Ceballos por contarnos esta historia tan tragicómica en: 

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