Amsterdam-quesos

Quesos tentadores. Amsterdam

 

Así me relató un querido compañero su anécdota:

Trabajando con españoles en Amsterdam teníamos una excursión a dos pueblecitos, Marken y Volendam. 

Entre los dos pueblecitos paramos en una fábrica de quesos. Era una pequeña granja en la que después de la visita acabamos en la tienda. Tras la tienda, continuamos al siguiente pueblecito donde teníamos prevista la comida.

Cuando el grupo estaba comiendo me llamaron de la fábrica diciendo que nuestro grupo había robado en la tienda.

Quizá conozcas los quesos holandeses: esos que son muy grandes, envueltos en papel de celofán de colores chillones y varios quesos dentro de una red. Pues bien, nuestro caco (así llamamos a los ladrones en España) era tan listo que se llevó una ristra de quesos enormes. Pero con tan mala suerte que robó los que había de muestrario y, ¡eran de madera!

Los holandeses querían sus quesos de madera o llamaban a la policía. ¿Y ahora qué hacemos? ¡Idea! Mientras que todo el grupo estaba comiendo fui al autoús y revisé todas las bolsas, hasta que encontré una más que sospechosa… por lo dura que era. El dilema ahora era si anunciarlo por micro o ser discreto una vez diera con el tipo y hablar con él en privado.

El grupo llegó de vuelta al parking del bus después de comer, al mismo tiempo que una furgoneta con la mujer de la granja, vestida con traje de holandesa, que venía a buscar los quesos.

Como no quería que se montara un espectáculo esperé a que estuviera todo el grupo sentado, identifiqué al chorizo por la bolsa y le pedí que saliera para hablar con él.  Le pregunté qué había comprado en la fábrica, contestó que unos quesos y  le pedí el ticket. Entonces se derrumbó y confesó cuando le dije que ¡eran de madera!

Su respuesta: «Ha sido mi mujer, que tiene un problema: ¡sufre de cleptomanía!» ¡Manda «güevos» la cosa!

Devolví los quesos a la holandesa y el tío no me pudo volver a mirar a los ojos el resto del tour.

¿Te imaginas la escena cuando volvieran a casa? «Cariño, vamos a llamar a la familia para enseñarles las fotos del viaje y organizamos una cena de quesos».

 

Share on facebook
Share on twitter

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más historias

Así estaría la pobre mujer

MADRID. No me quiero ir

MADRID. No me quiero ir   No me quiero ir. Madrid Madrid, 5 de la madrugada, final de un tour de 10 días recorriendo España con un grupo de adolescentes y profesores norteamericanos. Están todos preparados para subir al autobús que

Continúa »
angry_homer_simpson

PARIS. Desayuno y voces

PARIS. Desayuno en el hotel y voces Esta es una mini historia: mi compañera se aproxima a la sala de desayuno y escucha unos gritos, un poco alarmada entra y ve al director de la escuela que se levanta y,

Continúa »

 ¿Quieres recibir Historias de Vera la viajera?

Search